viernes, 29 de enero de 2010

#7 CLICK

:
Cosas que sí y cosas que no le importan a los seres chiquitos:

La muerte: es cosa de todos los días.
El viento: sí. Cuando hay viento pueden volar.
Los violines: ah... si, que lindo suenan ... a quién no le va a importar un violín, que bueno, si violín.
Estudiar: claro, pero no les queda mucho, tienen poca memoria.
Los cortes de luz: no... tienen NightVision®.
La evolución: en eso no piensan, no les entra en la cabeza.
Cosas mas chiquititas que ellos: no, las aplastan con un chinela ¡CHAC!
Los psicólogos: sí , y eso me hace acordar a ese electrón psicólogo, autor del libro " Como evitar el choque", especializado en el complejo de la pequeñez y los traumas de ser el primero de la fila, gurú microbiótico entre sus pares por ahondar en ese asunto con tanta seriedad.

Y los pacientes llegaban uno tras otro y quebraban en llanto al grito de ¿por qué soy tan pequeño?¿¡porque soy tan chiquito!?
Y el especialista escuchaba, y pensaba, y... ejem... ajam... eso que hacen los psicólogos cuando escuchan, y analizan, y se sumergen en las profundidades de la psiquis mas que microscópica de los electrones. Llegado el momento siempre emiten con firmeza su diagnóstico:

"La culpa es de tu padre, puesto que él es tan pequeño."

Y allí va el electrón enfurecido, rojo y violeta, que sale del consultorio explotando de bronca, porque todo su drama existencial, toda su pena, toda su pequeñez tiene nombre y apellido.
Atraviesa el filamento con furia y finalmente se encuentra cara a cara con su padre, y por fin logra decirle "Papá... te ODIO", y se arremete desenfrenado contra él, como un misil que se dirije feroz, directo hacia su objetivo y... CLICK.

Esto sucede a diario, en cualquier parte del mundo, en los hogares más humildes y en los más refinados. Justo cuando alguien está por encender una vieja lámpara incandescente, un electrón se deprime por ser chiquito, va al psicólogo, se enfurece con su padre y CLICK.

Otra es la historia de las nuevos focos de leds. Quizá en el nuevo siglo la problemática entre hijos y padres y el asunto de la pequeñez cobre nuevas dimensiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario